ME DUELE.

PRIMERA PARTE: ME DUELE

La primera parte de la entrevista cuando un paciente te cuenta el motivo por el qué está sentado frente a mi suele ser un «ME DUELE

Ya sea para empezar a hacer ejercicio o para tratase la persona debe salir de nuestra consulta al menos con una información más ordenada y esperanzadora. ( y comprensible para el paciente)

ENTENDER CÓMO FUNCIONA EL DOLOR VA A INFLUIR EN CÓMO PENSAMOS SOBRE ÉL, REDUCE SU SIGNIFICADO AMENAZANTE Y ASÍ NOS DA HERRAMIENTAS PARA ENFRENTARNOS A EL.

Un buen diagnóstico es importante. Sin embargo, a veces lo prioritario es que mis pacientes comprendan qué les pasa, y sobretodo qué hacer. No solamente el nombre o explicación técnica, que a veces al llegar a casa puede ser una versión muy creativa de lo hablado en consulta.

¿Sabes lo que me dijo el fisio? Que tengo un no se qué, que se conecta con la espalda y por eso se me pinza y me da ese calambre.

Lo ideal es que llegase a casa con: esto que me pasa ocurre por…, esto que me pasa puede mejorar si hago…, y  vamos a trabajar para..

1 Explicación.

2 Recursos

3 Metas

 

 

SEGUNDA PARTE: SI ME DUELE, DEBO ESTAR FATAL.

Esto me duele mucho, debe ser una vértebra que se me ha ido fuera del sitio.

Lo primero que debemos tener claro es que la sensación de dolor no siempre está relacionado con el grado de lesión.

Tenemos varios tipos de receptores en nuestro cuerpo. Ellos informan de la tensión, presión, estiramiento, posición.

El dolor sin embargo es una sensación desagradable que puede producirse por que esos receptores informen de un daño, o porque se hayan vuelto sensibles.  Es como una alarma de un coche. Puede ser que avise cuando lo van a robar, o puede que este mal ajustado y ante una persona que se apoya contra él suene.

La gravedad de una lesión está determinada en gran medida por los recursos personales para enfrentarnos a ella. Un diagnóstico no es una condena, sino una previsión. ¿Riesgo de ciclón? Si, pero dónde vivo yo.

 

No es solamente el ciclón y su intensidad, si no cómo están las infraestructuras para soportarlos y que medios cuento para reparar el daño si llega a suceder.

MI LESIÓN ENGLOBA COMO ESTOY YO, EN TODOS LOS ASPECTOS BIO-PSICO-SOCIALES.

 

 

TERCERA PARTE: CÚRAME.

 

Hoy me preguntaba un chico futbolista, con dolor en un gemelo a la hora de entrenar. Lleva un año con dolor. ¿ Cuánto tiempo voy a tener que hacer los ejercicios? La otra vez los hice un par de semanas pero no me sirvió para mucho

Dije que entonces si fuera así, Cristiano Ronaldo haría abdominales solamente dos semanas al año y ya estaría cuadrado para toda la temporada.

Tenemos claro que para estar cachas hay que dedicar esfuerzo y meterse caña. ¿Y para recuperarnos?

A los dolores hay que dedicarles un tiempo para su cuidado y un movimiento ajustado a lo que puedo soportar.  Ni por mucho ni por poco, las dosis que necesito para mi recuperación las tiene que determinar un profesional que me indique y vaya ajustando la cantidad de movimiento no solo a mi lesión si no a mi características personales. ( profesión, deporte, preocupación, alimentación, cansancio, estrés…)

Así que nada de cúrame. Cúrate tu, que puedes.

Estas dos personas pueden estar haciendo un ejercicio adecuado para su zona abdominal.

 

 

Esta es la segunda cosa que debo saber: igual que hablamos del papel activo en psicología en el tratamiento fisioterapia requiere el papel activo y del cuidado personal del paciente, guiado por las indicaciones de un profesional.

Milagritos no hacemos ninguno. CON LA AYUDA DE UN PROFESIONAL PUEDES MEJORAR Y ALIVIAR EL DOLOR.

Escapa de aquellos que te digan, tienes que venir aquí si no siempre estarás mal. Si no te recoloco yo no vas a aguantar.

Otra cosa será hacer revisiones, ver cómo estás y avanzas, poner sesiones de vez en cuando para valorar tu evolución. Pero que ningún terapeuta te haga dependiente de su tratamiento como única herramienta para tu dolor.

 

PRIMERAS CONCLUSIONES:

  • Es más importante saber qué hacer con lo que me pasa que sólo tener en cuenta el diagnóstico (por muy correcto que sea no es lo único a considerar).
  • El dolor no siempre se relaciona directamente con la gravedad de la lesión
  • Recuperarme, significa no solamente aliviar el dolor, si no mejorar mi estado de salud previo a la lesión.
  • No soy un víctima de lo que me pasa o de cómo me tratan. Tengo un papel activo y decisivo en la evolución de mi dolor y lesión.

LA PSICOLOGÍA Y EL DOLOR.

 

Habíamos dicho que no hay receptores del dolor. La percepción de dolor viene de la mano de la sensación de “peligro de lesión”.

 

El dolor involucra a todos los sistemas corporales. La sensibilidad que tienes hoy no es la que tenías hace unos años. Por eso una persona que se queda ciega podrá aprender a leer en braille. Porque sus sensibilidad cambia.

Y de la misma forma que podemos quejarnos todo el día por un padrastro y otras épocas ser como el de la pelicula El Renacido, que con un zarpazo de oso aún vamos tirando por la vida.

Nuestro umbral dependerá de:

  • Lo que hemos vivido en nuestro cuerpo (estado físico y experiencia)
  •  Lo que he aprendido sobre el dolor y las lesiones (aprendizaje)
  • Lo que mi cabeza interpreta y sabe sobre lo que me está pasando (pensamientos y emociones).
  • La atención que presto a esa zona (atención y percepción corporal)
  • La activación de mi sistema nervioso ( estrés)

El cerebro no solamente evalúa el daño, si no, que si ha interpretado algo como dolor también pondrá en marcha todos los sistemas para aliviar ese dolor: huir, parar, luchar, protegerte, buscar ayuda. Pensará qué puedo hacer ahora.

Es por ello que es tan importante trabajar la parte psicológica ante dolores de larga evolución.

 

BOTIQUÍN CONTRA EL DOLOR.

 

Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder para elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta yace nuestro crecimiento y nuestra libertad. Victor Frankl.

 

Os recomiendo al autor de esta frase en su libro. «El hombre en busca de sentido».

  • Sentirse capaz de influir en la calidad de tu  propia vida.
  • Tener control sobre tus elecciones, y  opciones de tratamiento
  • Contar con apoyo social
  • Poseer un sistema de creencias que te ayude a afrontar las malas rachas
  • Tener y usar el sentido del humor
  • Hacer el ejercicio apropiado para aumentar la sensación de calidad de vida.
  • Mantener los nutrientes suficientes en tu sangre para gestionar los procesos inflamatorios.

 

Espero que para aquellos que sufrís  dolor la información de esta página os vaya siendo útil y os acerque todo lo posible a una nueva forma de afrontar las dificultades.

Os recomiendo un libro:

Explicando el dolor (en inglés, Explain Pain) es el título de un fascinante libro de los autores David Butler y Lorimer Moseley, que llevan décadas investigando e innovando en cuanto a los mecanismos que provocan y perpetúan el dolor. 

 

 

 

 

 

Y ver o volver a ver la película La Vida es Bella como ejemplo de que no son sólo las cosas que nos pasan lo que determinan la experiencia de las cosas. No siempre podemos hacer que desaparezcan ciertas circunstancias, pero siempre habrá algo, por mínimo que sea que dependa de nosotros para seguir adelante.

 

 

marta carneiro pazo

psicóloga, fisioterapeuta… hasta hostelera.

 

 

 

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