MINDFULNESS DENTRO DE LA PISTA

Sin duda el papel es un deporte que a nivel amateur es muy goloso, ya que ofrece la posibilidad de jugar en pareja, generar un ambiente competitivo sin gran exigencia física al principio, poder variar el nivel en función de los jugadores a los que te enfrentes o quien juegues al lado.

Finalmente, ya sea que caes en esta red por hacer algo de actividad, o por diversión. Muchas veces el juego deja de disfrutarse cuando quieres mejorar y comienza la exigencia mental.

Te ofrezco algunos consejos desde la psicología para mejorar tu capacidad de concentración y motivación.

DECONECTAR LA CABEZA.

En este sentido, el psicólogo humanista Abraham Maslow los ha denominado “experiencias cumbre”. Se trata de momentos enormemente placenteros, casi de éxtasis. Durante esas experiencias, la mente no actúa como una entidad separada que nos dice lo que tenemos que hacer o critica la forma en que lo hacemos. La mente esta en silencio, nosotros y ella estamos “unidos”, y la acción fluye tan libremente como un río.

El máximo rendimiento requiere una “des-aceleración mental”: menos pensamiento, menos cálculo, menos juicio, menos preocupación, menos miedo.

Esta capacidad de evitar pensar demasiado se consigue centrándonos en pequeñas palmadas mentales que nos hagan volver. Es como cuando al levantarte de la cama te quedas un rato mirando la nada, a veces necesitas un ¡venga! Para espabilar y ponerte en pie.

Frases que te concentren y motiven:

Como Rocky Balboa le dice al entrenar a su boxeador: paso a paso, golpe a golpe, asalto a asalto.
Anclas posturales y de activación.
Revisa tu posición de la pala.
Mueve los pies para activarte
Relaja tensión en el antebrazo.

CRITICARSE y LAMENTARSE.

Cuando estamos haciendo algo conectados. No estamos todo el tiempo evaluando. No significa que no podamos «corregir» la trayectoria. Cuando vamos caminando no estamos pensando continuamente mi paso debería ser más largo, mal otra vez has dado una zancada más corta. Sin embargo cuando viene alguien de frente puedes apartarte.

La critica continua genera una observación sesgada. Aumenta la percepción que tenemos de nuestros fallos y por lo tanto nos hace menos rápidos a la hora de seguir viendo el juego.

Al contrario de lo que pretendemos hacer, lamentarse por los errores nos desconcentra, y a veces desconcertar a nuestro compañero que trata de animarnos.

Nos hace anclarnos emocionalmente a un hecho. No haber levantado suficientemente la bola, o no haber salido más hacia delante en la pared es solo una parte más de muchas otras decisiones que se han tomado en el juego. Revisa si es una tendencia y trata de darte ordenes hacia lo que si tienes que hacer.

REIRSE DE TODO o ENFADARSE.

Ante la ansiedad o los errores, otro mecanismo de escape de esa frustración es poner tu atención en las “injusticias” que están pasando o comenzar a reírse de todos los fallos.

Este consejo no solo va para quienes quieren mejorar su concentración, si no aquellos que muchas veces jugamos con diferentes parejas y tenemos que adaptarnos a su carácter.

Necesitamos practicar el autocontrol.

Tanto a la hora de expresar nuestro enfado como nuestros chistes.

Generar un buen ambiente se consigue siendo honesto, jugando limpio, valorando los buenos golpes del partido y calmando a quien no sabe entrar en el juego con tranquilidad.

No perder de vista el objetivo. Finalmente todo el tiempo que paso fuera del juego por un motivo u otro quita valor a lo que estamos haciendo.

MARCATE OBJETIVOS DE RENDIMIENTO Y NO DE RESULTADO.

En este partido qué quiero practicar o probar a hacer.

En qué voy a estar más atento

Qué he aprendido en clase a lo que tengo que dedicar más esfuerzo hoy.

Voy a intentar sacar más cerca de la línea

Voy a colocarme mejor durante el partido

Voy a hacer más globos

Finalmente todo requiere práctica, experiencia en el juego y tiempo.

El otro día saliendo de la piscina me lamentaba de que mi juego en la pista no me fuera tan fácil como lo es nadar. Si tengo que mirar atrás… hasta cuando comencé a nadar con una burbuja rosa en la espalda veré que lo que ha pasado es que en el tiempo que aprendí a nadar era suficiente con hacerlo, con vivir la experiencia, y no fue hasta mucho tiempo después de eso hasta que comencé a buscar una mejora.

Queremos todo en cápsulas, queremos todo ya.

Una gran parte del juego también supone estrategia, ir aprendiendo cada vez manejarnos mejor en la pista. Como en el ajedrez se aprenden y practican jugadas, tenemos que comprender que no todo van a ser golpes maestros si no toda la partida. 

MEJORA FÍSICAMENTE.

No hay que confundir que no sea un juego a nivel principiante o medio no extremadamente exigente con tu físico con que tu cuerpo no limite tu capacidad de jugar mejor y sobretodo de disfrutar del juego.

Los dolores, no tener capacidad para darle del revés o llegar a la red y volver a bajar sin que el corazón se te ponga a mil.

El padel a los fisioterapeutas nos da muchos pacientes porque la gente se lesiona mucho.

Y con sinceridad, suelen ser muy malos pacientes. En este juego es difícil tras una lesión reincorporarse poco a poco. El que sale a correr puede dosificar los metros, pero quien quiere volver a jugar suele obcecarse con volver a los partidos como si no estuviera lesionado. Y no hay codo de tenista peor que el de una persona testaruda.

Así que si has tenido o tienes una lesión, entiende que justamente porque te gusta el juego y puedes disfrutar de el, estando bien muchos años no quemes toda la mecha ahora.

Seguramente tú se lo digas a tus hijos cuando quieren crecer demasiado deprisa… ya tendrás tiempo de aburrirte de salir. Pues en esto es lo mismo, estando bien, y haciendo las cosas con un poco de cautela puedes jugar durante mucho tiempo y mejorar.

Intenta crear ciertas rutinas antes de los partidos para calentar y estirar.

Fuera de la pista infórmate en los centros dónde juegues o entrenes y trabaja aquellos grupos musculares que compensen y te protejan después de los posibles daños en la pista.

Si vas al fisio pide que te recomiende estiramientos o una forma de calentar.

UNA VÁLVULA DE ESCAPE NO LA ÚNICA.

Todos conocemos, o hemos visto a gente yendo a jugar como si no hubiera un mañana.

Y muchos pacientes se escudan en que no les quite el padel que es su válvula de escape.

Entiendo que a día de hoy bastante complicado es mantener una actividad fuera de las tareas cotidianas y el trabajo como para pedir que tengas más cosas que hacer.

El padel si se vuelve lesivo, por su intensidad, frecuencia o por tu mal estado físico solo va a suponer una fuente más de frustración y dolor. Así que fíjate si esta compulsión por jugar no está haciendo el efecto contrario una vez pasada cierta dosis.

Si tras una lesión sigues jugando si o si.

Si te empantanas la semana con varios partidos desatendiendo peticiones de otras actividades o familia.

Si es en el único sitio donde desconectas.

Para, haz un ejercicio de reflexión y mira si tu vida está cojeando por otro lado. Pide consejo y trata de organizar otra actividad lúdica con gente fuera de las pistas. Que tu antídoto no se convierta en veneno por la cantidad.

APRENDE Y DISFRUTA.

Cualquier experiencia en la que nos involucremos puede suponer un reto para conocernos mejor, aprender nuevas habilidades y destrezas.

No hay que centrarse solamente en la parte deportiva sino en entender qué queremos conseguir con ir a jugar, la parte de actividad, social y recreativa de todo ello es tan importante como una mejora técnica.

Muchos tal vez tengáis un juego suficientemente bueno como para exigir más de vosotros a nivel deportivo, para todos ellos os aconsejo que utilicéis uno de los recursos de la filosofía zen que es mantener presente la mente del principiante. Solamente podemos llenar un vaso que aún se encuentra vacío, solamente podemos aprender si estamos dispuestos a vaciarnos de nuestras expectativas.

Salvo que esta sea la forma de ganarte la vida. La mayor parte de nosotros, aunque podamos llegar a un buen nivel ( yo aún no lo descarto) seremos durante el resto de nuestra vida solamente unos aficionados. Usando el lenguaje mas coloquial, no confundamos las ganas de mejora con “fliparnos”.

Aprecia lo más bonito que te puede dar el juego, como cualquier otro juego, aprender y disfrutar.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *