¿CÓMO SE SI QUIÉN ME TRATA ES UN BUEN PSICÓLOGO?

La psicología no se centra exclusivamente en los problemas mentales o las personas desequilibradas
No van a analizar aspectos de mi vida que yo no quiera tratar.

No voy a sentarme a hablar solo sobre mis padres.

Hay tantas maneras de intervenir en la salud emocional, como en la salud física.

Elegir la terapia que a ti te siente bien y la persona adecuada a veces requiere de varios intentos.

Un psicólogo debe combinar las cualidades de un profesor y un profesional sanitario. Por su conocimiento científico y técnico.  Por la habilidad para explicarse de diferentes formas y porque va a ayudar a la persona a aprender por si misma.

Es capaz de explicar lo que te ocurre de una forma comprensible.

Te hace sentir bien. Aunque te diga cosas que no te gustan, no te sientes juzgado o presionado.

Te hace esforzarte y enfrentarte a cosas que temes dándote  herramientas para hacerlo.

Aunque haya momentos de sentir que la ansiedad, el problema o pensamiento se repite conozco mejor qué pasa, cuándo pasa o qué hacer para mejorarlo.

Trata de que encuentres por ti mismo soluciones.

Te da información y recursos útiles. No solamente interesantes o entretenidos.

Admite sus limitaciones y busca la forma de encontrar nuevos recursos o personas para solucionar mi problema, si las técnicas o sesiones se estancan.

¿ QUÉ COSAS SE HACEN EN TERAPIA?

Ir a terapia supone un cambio visible cuando practico, trabajo, me concentro y vivo ese proceso como un entrenamiento y no solamente como una cura ajena al resto de mi vida.

La terapia psicológica necesita la participación activa y sincera del paciente.

Requiere el análisis y evaluación de lo que la persona hace a día de hoy.  De las estrategias intentadas.

Se explica el proceso por el que está pasando esa persona, las posibles causas y cómo se puede trabajar.

Se dialoga y debaten ciertas creencias, expectativas. Entre el terapeuta y el paciente re-escribe la historia del problema de forma que haya más soluciones posibles que las intentadas hasta el momento.

Se pone en práctica un plan de acción. Gran parte del proceso requiere que la persona que consulta pruebe nuevas experiencias, lea, escriba o haga alguna clase de ejercicio ( a veces físico, a veces intelectual o emocional)

Se establecen metas y objetivos alcanzables.

Se motiva y se da apoyo emocional.

Se intentan tener en cuenta los obstáculos, las recaídas, y las dificultades durante el proceso.

Si no implica una estrategia, experimentar algo diferente y comprometerse con los cambios a veces pueden quedarse en buenos consejos. Somos nosotros, como pacientes los que también tenemos que asumir un papel activo y responsabilizarnos del proceso de mejora.

¿Y LO MÍO ENTONCES, ES DE PSICÓLOGO O NO? 

 

 

Si te sientes identificad@ con algunos de los supuestos que planteamos aquí, llama o manda un email y pide información. Muchas veces una pequeña orientación puede ser de gran ayuda.

Hay algún área de mi descanso, sueño, apetito, dolor físico o relaciones sexuales que han sufrido cambios.

He intentado empezar una nueva actividad, o dejar una determinada conducta y me veo incapaz de cambiar.

Tengo muchos pensamientos desagradables, sobre cómo soy o puede que sobre alguna relación personal

Desconfio de las intenciones de la gente

Siento que no soy capaz de relacionarme de la manera que quisiera

Nunca creo que soy suficiente. No me gusta como soy

Noto que tengo poca ilusión y motivación en varios aspectos de mi vida

Me alejo de determinadas situaciones o experiencias por miedo

Pierdo el control de ciertas emociones o conductas

Noto que me centro exclusivamente en el trabajo, en mi pareja o en mis hijos dejando el resto de cosas de lado.

Alguien de mi alrededor tiene un problema que me afecta pero no sé como ayudarle o cómo evitar que me afecte.

Me quejo mucho.

Me siento aburrido habitualmente

Los demás se quejan de algún aspecto de mi personalidad

Muchas veces se consulta por los síntomas desagradables, como la ansiedad, la tristeza o las discusiones familiares o de pareja.

La ausencia de ilusión, de buenos sentimientos, de energía.

La falta de comunicación, o de impulso para nuevos retos también se deben trabajar.

Realmente hay muchas formas de recuperar la fortaleza mental y emocional. Hay muchas vías para encontrar lo que a ti te funciona.

Espero que este blog pueda ser una manera más para saber elegir lo que te hace sentir mejor.

psicología.feelingwell