EL JARDÍN DE TUS DESEOS.

Aprovechando que algunos estaréis de vacaciones, y que los que no estaremos dando vueltas al próximo curso, a los nuevos proyectos os invito a hacer un pequeño ejercicio.

Imagina que estás sentado frente a un jardín que has cuidado tú. Ese espacio  que solamente es tuyo has tenido que cultivarlo desde el principio. Has podido elegir las plantas o frutales que haya en él.

Las plantas que hay en él significan aquellos valores de nuestra vida. La familia, el trabajo, nuestras aficiones, los amigos, el arte, el deporte, la salud. Todas aquellas áreas donde yo he invertido el tiempo de mi vida.

Imagina qué planta es cada valor en tu vida. Tal vez tus amistades sean un rosal, tu familia un olivo. Tal vez tengas muchas lechugas plantadas. Asigna a cada planta un simbolismo sin preocuparte a que responde.

Ahora, mirando estas plantas puedes darte cuenta que hay algunos lados de tu jardín más cuidados que otros. Tal vez, te esmeras más en regar  y echar abono a unas parcelas de ese jardín que a otras. ¿A qué plantas le estás dedicando más tiempo y esfuerzo? ¿Hay algunas plantas que están mustias? ¿Qué les falta? ¿ Qué les sobra?

Sigue sentado en esa silla observando. Te darás cuenta que hay un pequeño espacio aún, para cosechar algo nuevo. En esa tierra vas a cultivar unas nuevas semillas. Ahora sabes, con la experiencia de estos años que todo lleva su tiempo. ¿Qué es lo que te gustaría ver crecer en ese espacio? Aunque dudes si puedes o no, mira otros árboles y flores que tienes en tu vida. Tal vez te requiera varios intentos, o esperar a la época adecuada para que eso germine.

Mira a tu alrededor para darte cuenta si tienes a mano todo lo necesario para emprender esta nueva tarea. ¿Cuáles son esas semillas? ¿ cuál es la primera tarea que tengo que emprender?

 

 

La labor de un jardinero no siempre es sencilla, hay muchas veces que después de tanto esfuerzo, las malas hierbas comienzan a salir y empezamos a temer por todo lo que estábamos cuidando.

Las malas hierbas son todos aquellos miedos, inseguridades, el dolor, todo aquello que creemos que no debe estar en nuestro terreno. En ocasiones, nos hemos centrado tanto en eliminar lo que no nos gusta que hemos dejado de cuidar lo que si existe y queremos.

Hay que dedicar tiempo a quitar de nuestra vida lo que nos limita, aunque no podemos limitar nuestra vida a esa labor. (es un sin sentido y la frase difícil de explicar)

Sacado de una página llamada olivares vivos, que continuando con la metáfora de nuestro jardín me ha encantado; dicen : 

Las malas hierbas se definen como «toda planta o vegetación que interfiere con los objetivos o las necesidades del hombre». Una definición un tanto subjetiva porque lo que para algunos es una mala hierba, para otros puede ser una planta de aprecio e interés. Es decir, una hierba será buena o mala dependiendo del interés personal y, en gran medida, del lugar donde esté. 

Las hierbas de los olivares no eran malas, sino forrajeras, comestibles, medicinales… y formaban parte esencial de un olivar multifuncional en donde la variedad de la provisión de plantas en el suelo era casi tan importante como la de aceitunas. 

A veces estamos tan centrados en lo que queremos que haya, que consideramos todo lo que crece fuera de nuestra «expectativa» como algo malo. 

 

Una vez que hayas visualizado este pequeño ejercicio, te animo a que dibujes.

Yo hice un boceto en el móvil para que podáis ver un ejemplo, aunque estaría incompleto. Me faltaría mi ocio, la salud…

El árbol grande es mi familia, con un columpio pues es dónde aún puedo ser algo niña. Mis amigas son las flores que están bajo el. Hay un riachuelo que bordea tanto el huerto, que son mis proyectos, como acercar la psicología a la gente, y mi pareja es un árbol frutal.

Si puedes, utiliza una hoja de papel y dibuja aunque sea con garabatos qué quieres ver en tu jardín al cabo de este año.

Dibuja las malas hierbas, mira dónde suelen crecer y cuánto tiempo vas a dedicarles este año.

Dibuja el espacio que quieres sembrar y contempla el tiempo, la dedicación y la paciencia que requerirá tu nuevo proyecto.

 

 

 

Somos los encargados de diseñar, cuidar y hacer crecer el jardín de nuestros deseos. Hazte cargo de esa labor y verás, que aunque las malas hierbas crezcan, y algunas flores mueran, tú tienes todo un vergel que cultivar.

 

que todas tus malas hierbas se conviertan en flores salvajes

 

Marta Carneiro Pazo.

Psicóloga. Fisioterapeuta. Dibujante nivel primaria, y matadora de plantas en su piso.